Salmo 51:1
“Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia.”
Enseñanza
Hoy no vamos a maquillar nada, pero tampoco vamos a humillarte. Después de una caída, el mayor peligro no es el hecho: es el discurso de derrota que sigue. Por eso conviene mirarlo despacio: ¿Qué te estás diciendo ahora mismo y cuánto de eso es verdad?
Reflexión
Dedica unos minutos a revisar tu semana con esta verdad en la mano.
Pregunta de confrontación
¿Qué te estás diciendo ahora mismo y cuánto de eso es verdad?
Ejercicio práctico
Escribe tres situaciones concretas de los últimos días y qué las precedió.
Oración
Señor, no quiero solo dejar de hacerlo: quiero volver a ser tuyo por dentro.
Acción concreta
Hoy corta un acceso concreto y déjalo cortado.
