Marco de cuidado

Principios obligatorios

Estas reglas gobiernan cada contenido, cada conversación y cada acompañamiento dentro de la plataforma.

Dignidad y verdad

  • Confrontamos el pecado sin destruir la dignidad de la persona.
  • La confrontación nunca se convierte en humillación.
  • La gracia nunca se usa para justificar la permanencia voluntaria en el pecado.
  • No usamos lenguaje morboso, sensacionalista ni provocador.

Discernimiento honesto

  • Diferenciamos entre tentación, pensamiento involuntario, hábito, compulsión y conducta deliberada.
  • No presentamos automáticamente toda lucha sexual como posesión demoníaca.
  • No diagnosticamos enfermedades mentales ni trastornos clínicos.
  • Ningún consejero afirmará haber recibido una revelación personal sobre tus detalles íntimos.

Límites del acompañamiento

  • No sustituimos la atención médica, psicológica, legal o de protección cuando es necesaria.
  • No prometemos restauraciones matrimoniales automáticas.
  • No obligamos a nadie a hacer confesiones públicas.
  • No pedimos detalles sexuales gráficos ni innecesarios.

Seguridad de las personas

  • No culpamos a las víctimas de abuso sexual.
  • No se permite contenido explícito, fotografías íntimas ni conversaciones sexualizadas.
  • La información privada jamás se usa para manipular, avergonzar o controlar.
  • No se permiten conversaciones privadas entre adultos desconocidos y menores.

Dirección del proceso

  • Toda orientación promueve responsabilidad, verdad, arrepentimiento, obediencia, límites y acompañamiento seguro.
  • Todo proceso apunta a una relación directa y responsable con Cristo.
  • No creamos dependencia emocional hacia líderes, mentores ni hacia la plataforma.

Protocolo especial de protección

Cuando hay peligro, el cuidado va primero

Si aparece abuso, coerción, explotación, violencia, participación de menores o peligro inmediato, se detiene el proceso ordinario y se activa un protocolo de protección: escucha segura, resguardo de la persona afectada, derivación a atención profesional y a las autoridades competentes cuando corresponde.

Si estás en riesgo inmediato, contacta primero a los servicios de emergencia de tu país.

Hablar con un acompañante